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Cruz y Fierro

 

    El cordón policial arremete contra los jubilados hasta arrinconarlos sobre una porción candente de la Plaza. Cara a cara quedan una anciana y un joven policía de ojos claros. A ella le cuelga una cruz; al otro el fierro. Con venas explotando le grita su lucha; que podría ser su abuela. La oye en silencio y, a lo mejor por algún resorte emocional que lo espeja a la anciana, se le van poniendo brillosos los ojos. En el reflejo oscilante de sus miradas se arrima la palabra rebeldía, también Cristo. Parece que va a trastabillar una de sus pupilas claras. De repente, inesperado, un bastonazo que viene desde atrás le sacude el rostro a la anciana. El joven policía pestanea febril y levanta maquinalmente el suyo, apaleando a cuanto jubilado se acerca a socorrerla. Luego humo de gases, ardor, asfixia. Hoy ya no volverán a verse; tal vez el próximo miércoles...

Comentarios

  1. Un gobierno que utiliza su aparato represivo para imponer sus ideas, aunque haya sido elegido por voto popular, tiene un solo nombre Dictadura. Y lo triste es que se mete con los más débiles, claro está, aquellos que no pueden movilizarse. Me pego fuerte. 😭

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  2. Uno de los relatos más reales y lindos

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