Se acercó el gerente de la empresa en persona. Le explicó que era la única casa con teléfono fijo (uno negro de baquelita) que aún quedaba en la ciudad. Habló de costos y logística, también utilizó la palabra despropósito. La anciana le contó que su hijo había desaparecido durante la última dictadura cívico militar y se sabía el número de memoria. Va a conservar la línea por si un día llama, como antes.
Cuando Claudio Crocco convirtió certero cabezazo contra club Colo Colo, Caballito, comuna céntrica, celebró convulsionado. Cancha con capacidad colmada. Cacho, camiseta cinco, continuó corriendo cual cerril caudillo, combatió cada cuero circular con colosal coraje. Cúper cegó cualquier conato chileno. Cañete comandó comprometedores contraataques. Como ciclópeo carrilero, Ciruja cercenó costado contiguo. Colegiado, colgando cronómetro consumido, concluyó cotejo. Comentaristas comunicaron: considerable conquista copera.