Iba aferrado impertérrito al volante del automóvil. De pronto comprendió que los frenos no accionaban. Todo comenzó a dar vueltas. Cuando, por fin, se detuvo, montó a un caballito de madera que subía y bajaba acompasadamente.
Pensamiento Carretel
Iba aferrado impertérrito al volante del automóvil. De pronto comprendió que los frenos no accionaban. Todo comenzó a dar vueltas. Cuando, por fin, se detuvo, montó a un caballito de madera que subía y bajaba acompasadamente.
Comentarios
Publicar un comentario