"Otra vez", murmuró cuando al abrir la caja fuerte comprobó que no estaba. Conteniendo cierta resignación pasó un trapo húmedo para eliminar vestigios de tierra. Sin prisa fue a la calle y tomó un taxi con rumbo al cementerio. Una vez ahí se dirigió a la tumba de su esposo. Agachada excavó hasta dar con el cajón. Luego levantó la tapa para, una vez más, arrebatarle el anillo de casados.
El hombre pudo vencer sus temores y abandonó las cuevas. Fue entonces cuando admiró estrellas, ideó dioses, mitigó piedras, elevó ciudades, flotó océanos, acuñó monedas, coloreó lienzos, procuró el amor, anheló desmesura, suspiró poesía, fabricó artilugios, animó guerras, derrochó champagne y calentó pan duro. En este preciso momento, encerrado en una habitación sombría, alguien observa el techo desde su cama sin poder dormir.
Me encanta cuando abrís...como decía Cortazar en aquella entrevista en blanco y negro, sobre sus fotos en la heladera...una línea bajaba desde las fotos de arriba hasta las de abajo, fotos de distinta época y lugar pero unidas todas de una vez...habrá que buscar las historias y cuentos que hagan un libro?
ResponderEliminarFills, fet!
Plantar un arbre? No se...
Llibre...pot ser
Yo te tengo fe atea...
Muy bueno
ResponderEliminar🫶🫶👏🏻👏🏻👏🏻
ResponderEliminarLo que enterrado esta, mejor dejarlo asi🤗
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