"Otra vez", murmuró cuando al abrir la caja fuerte comprobó que no estaba. Conteniendo cierta resignación pasó un trapo húmedo para eliminar todo vestigio de tierra. Sin prisa fue a la calle y tomó un taxi con rumbo al cementerio. Al llegar se dirigió a la tumba de su esposo. Agachada excavó hasta dar con el cajón. Luego levantó la tapa para, una vez más, arrebatarle el anillo de casados.
En la boca despejada de la noche, una sombra abre la tapa y se asoma al contenedor de basura. Entre los desperdicios distingue media hamburguesa. Doblega su anatomía lo suficiente para ingresar a buscarla. La acaricia antes de darle, pese a notarla fría y manoseada, un primer mordisco visceral. Mientras mastica alcanza a entrever, casi sepultadas, una mesa y una silla. Se sienta a terminar de cenar cuando encuentra una cocina iluminada y, por el fondo, un jardincito con el pasto recién cortado. Sale de la casa a tirar la basura para mantener el aseo. Apenas pisa la calle comprende que se ha olvidado las llaves adentro y la noche que le espera.
Me encanta cuando abrís...como decía Cortazar en aquella entrevista en blanco y negro, sobre sus fotos en la heladera...una línea bajaba desde las fotos de arriba hasta las de abajo, fotos de distinta época y lugar pero unidas todas de una vez...habrá que buscar las historias y cuentos que hagan un libro?
ResponderEliminarFills, fet!
Plantar un arbre? No se...
Llibre...pot ser
Yo te tengo fe atea...
Muy bueno
ResponderEliminar🫶🫶👏🏻👏🏻👏🏻
ResponderEliminarLo que enterrado esta, mejor dejarlo asi🤗
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