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Mostrando entradas de agosto, 2025

Pervivencia

      " Otra vez" , murmuró cuando al abrir la caja fuerte comprobó que no estaba. Conteniendo cierta resignación pasó un trapo húmedo para eliminar vestigios de tierra. Sin prisa fue a la calle y tomó un taxi con rumbo al cementerio. Una vez ahí se dirigió a la tumba de su esposo. Agachada excavó hasta dar con el cajón. Luego levantó la tapa para, una vez más, arrebatarle el anillo de casados.

Reloj Pulsera

          S e arrima hasta el umbral de una casa antigua. Toca el timbre y espera. Alguien que no conoce se asoma por la puerta entreabierta. Lo llama por su nombre, cosa que le resulta extraña. Luego de atravesar el zaguán, arrastrando pasos temblorosos, sube por una escalera ancha de madera. Arriba hay disponibles varias habitaciones. Ingresa en aquella donde siente una fragancia dulce de mujer. Bajo la penumbra lo desviste lentamente usando manos y lengua. Paralizado la deja hacer mientras vislumbra como, entre tanto, va deslizándolo con suavidad hacia la cama.      Al otro día despierta y se da cuenta enseguida que olvidó su reloj pulsera. Regresa a buscarlo. Reconoce la dirección pero, en lugar de la casa antigua, encuentra un edificio de departamentos. El encargado, mientras baldea la vereda, le asegura que no puede ser; que hace más de treinta años trabaja ahí.

Uruguay Traduction

      Llamó un productor. Tengo una gran noticia para darte, me dijo. Vendimos tu obra al extranjero. ¿A dónde?, pregunté. Al Uruguay, respondió. La semana que viene viajas a Montevideo y te juntas con el traductor, se llama Washington Machado. ¿Con qué sentido? Resulta que el público de teatro uruguayo, que los hay, prefiere ver obras que no escondan los uruguayismos, inclusive que los resalte. De hecho ya está traducida y solo faltan ultimar detalles.      A la hora señalada me embarqué en la Cacciola hasta Carmelo. Luego subí a un micro que me deparó en la terminal Tres Cruces. Preferí caminar hasta Plaza Cagancha para estirar las piernas. De ahí a media cuadra estaba la oficina del traductor. Resultó ser un flaco moreno con rulos chiquitos. Nos dimos un apretón de manos. Enseguida fue a preparar unos mates a la cocina. Regresó con el termo inclinado bajo el brazo. Nos sentamos en un sillón y, mientras mateaba con fragor, Washington hizo aparecer el t...