Alerta máxima: En las últimas horas, el departamento de historia de la FIFA halló documentos donde se demuestra fehacientemente que durante su estadía en la universidad de Cambridge, Charles Darwin, cuando no tenía clases, se la pasaba observando encuentros de un juego novedoso que consistía en introducir senda pelota forrada de cuero en un arco rectangular sin apelar a la utilización de miembros superiores. Lo más asombroso del hallazgo resultó ser una nota caligráfica de su puño y letra que podría tirar por el sumidero años de dilatada teoría evolucionista. Aquí copio y pego textual: « Hubo una especie singular que abandonó el agua en forma aun de renacuajo, no por la selección natural o adaptación al medio ambiente sino, para jugar al fútbol » .
Pensamiento Carretel